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Cliente · 2026 · Sector industrial

CRM de ventas para una distribuidora

Un dueño, cinco vendedores y toda la cartera repartida entre hojas de cálculo y conversaciones de WhatsApp. Hoy es un sistema donde cada quien ve lo suyo, nadie se olvida de dar seguimiento y el dueño sabe, sin preguntar, cuánto vendió cada quien.

Rol
Diseño, desarrollo y publicación
Tipo
Sistema interno con base de datos
Usuarios
Dueño + equipo de ventas
Estado
En producción

El tablero del CRM: cada cliente es una tarjeta y cada columna, una etapa de la venta.

El problema

El seguimiento de clientes vivía en un Excel compartido y en los teléfonos de cada vendedor. Si alguien salía de vacaciones, su cartera quedaba congelada.

Nadie podía responder rápido preguntas básicas del negocio: qué clientes llevan semanas sin contacto, cuántas cotizaciones están esperando respuesta, cuánto lleva vendido cada vendedor este mes.

Y el dueño necesitaba ver todo el equipo sin que cada vendedor viera la cartera de los demás.

La solución

Un CRM hecho a la medida del proceso que ya usaban — no al revés. Entra cada quien con su cuenta, arrastra a sus clientes por las etapas del embudo y registra lo que pasó en cada contacto. El sistema se encarga de recordar y de sumar.

  • Permisos aplicados en el servidor: un vendedor no puede ver la cartera de otro ni cambiando la dirección del navegador.
  • Kanban con arrastrar y soltar; al mover a “Cotización enviada” o “Vendido” pide el monto y lo deja en la bitácora.
  • Recordatorios automáticos: N días sin actividad, o dos días después de una cotización sin respuesta.
  • Bitácora por cliente con llamadas, WhatsApp, correos, cotizaciones y ventas — con quién y cuándo.
  • Panel del dueño con embudo, tendencia semanal, pipeline y dinero vendido por vendedor.
  • Etapas, etiquetas, usuarios y días de recordatorio se configuran desde Ajustes, sin tocar código.

Aviso de privacidad: las capturas son del sistema real funcionando, pero ningún dato que se ve es real. Nombres, correos, teléfonos, montos y códigos están sustituidos por datos ficticios, y la marca del cliente por una inventada. Nunca publico información de mis clientes ni de los suyos.

Datos ficticios
Panel del dueño: clientes activos, cotizaciones abiertas, porcentaje de cierre, ventas del mes con IVA desglosado, embudo y tendencia semanal.
Datos ficticios
Kanban por etapas. Cada tarjeta avisa si el cliente lleva días sin actividad o si su cotización sigue sin respuesta.
Datos ficticios
Lista de clientes con búsqueda y filtros por etapa, etiqueta y vendedor. Se exporta a CSV con la dirección para armar rutas de reparto.
Datos ficticios
Ficha del cliente con su bitácora completa: cada llamada, cotización y venta, con fecha y responsable.
Datos ficticios
Bandeja de WhatsApp: las conversaciones del negocio conectadas al mismo expediente del cliente.
Datos ficticios
Ajustes: alta y baja de vendedores, etapas del embudo, catálogo de etiquetas y días para los recordatorios.
Datos ficticios
Entrada al sistema. Cada quien con su cuenta; el rol define qué ve.

Cómo funciona por dentro

Los permisos no son cosmética

Cada consulta al servidor filtra por el vendedor de la sesión. Esconder botones no es seguridad; aquí el dato simplemente no sale de la base si no te toca.

Recordatorios sin tareas programadas

En vez de un proceso corriendo cada noche, el sistema calcula los avisos al momento de mostrarlos. Menos piezas que se pueden descomponer, y siempre están al día.

Preparado para WhatsApp

Cada actividad guarda de dónde vino. Cuando se conecte la API de WhatsApp, los mensajes entran como una actividad más — sin rehacer la base ni las pantallas.

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